NORMAS GENERALES

 

 

UBICACIÓN Y NUMERACIÓN

Las notas bibliográficas se ubican al pie de la página o, bajo el rubro de "Notas bibliográficas" que las distingue de la "bibliografía", después del texto del ensayo semestral o el capítulo de la tesis. Cuando ambos rubros van seguidos, el de notas precede al de bibliografía.

Las citas bibliográficas se vinculan a las notas por medio de números arábigos volados. La serie de notas se inicia con el número 1 desde la primera cita del ensayo semestral de cada capítulo de la tesis. En este caso la bibliografía no va numerada.

  La nota bibliográfica es más cómoda, para el lector, si se sitúa al pie de la página en que se cita la obra aunque tenga que continuarse en caso necesario en la página siguiente. Esta práctica no ofrece dificultad para el usuario de la computadora personal si cuenta con un procesador de palabras que ubique automáticamente las notas al pie. Para el mecanógrafo, sin embargo, es más cómoda la sección de notas bibliográficas que las notas al pie.

  Las notas bibliográficas pueden sustituirse por referencias abreviadas entre paréntesis dentro del texto. En uno de estos casos, las referencias van numeradas. En este caso, la bibliografía, también llamada lista de referencias, va numerada.

  Generalmente, la bibliografía se ordena alfabéticamente al final del ensayo semestral o de la tesis, pero también se acostumbra ubicarla al final del capítulo.

  

FUENTES DE INFORMACIÓN

La fuente de información de la referencia bibliográfica es la misma obra citada. Por lo general, la mayor parte de la  información sobre un libro se toma de la portada interior, y de la página legal que aparece regularmente al reverso. Cuando falta cualquiera de estas páginas, o faltan o ambas son insuficientes, el estudiante debe recurrir a otras partes de la misma  obra como pueden ser otras páginas preliminares, el colofón, la portada exterior (también llamada cubierta o pasta), el lomo, la cuarta de forros, las solapas, la introducción y el mismo cuerpo de la obra.1

Cuando la obra consta de dos o más volúmenes es necesario revisar cada uno de los que se citen. Por lo general es suficiente, pero no siempre es seguro, revisar solamente el primero y el último volumen de este tipo de obras si se citan globalmente como tales.

  Las normas anteriores se aplican por analogía a otros tipos de materiales. Tratándose de artículos de diarios hay que revisar la primera plana y, en su caso, la interior en donde aparezca el directorio. Si los artículos son de revistas, hay que recurrir a la portada y a la página del directorio.

  Generalmente, la información sobre micro formatos se toma de ellos mismos; pero puede recurrirse en caso necesario a elementos externos proporcionados por quien los edita, como suelen serlo las cajas que los contienen. Para discos y casetes, generalmente, se depende del texto impreso, empezando por las etiquetas. En el caso de películas y videocasetes comerciales se recurre a los créditos que aparecen al principio y al final de la obra y, en segunda instancia, a la información impresa que proporcionan con ellos las compañías que los distribuyen.

   

COMPOSICIÓN

Para presentar las referencias en la misma forma hay que uniformar el estilo de la información obtenida de distintas fuentes, en lo que se refiere por ejemplo al uso de mayúsculas, signos de puntuación y forma de los títulos, a que me refiero más adelante.

 

CORCHETES

Siempre que haya posibilidad de confusión, en las referencias se utilizan corchetes para indicar que el ejemplar de la obra consultada no ofrece en la portada exterior, las páginas preliminares, el colofón, ni ninguna otra parte equivalente, la información que uno proporciona sobre el título, la edición, el lugar de publicación, la editorial, el año de publicación o de registro de derechos de autor, o cualquier otro dato de importancia comparable.2

  Los corchetes también se utilizan para indicar el uso de las abreviaturas o interpolaciones que nos permitimos efectuar al transcribir el título.

 

  PARÉNTESIS Y PUNTUACIÓN

En las notas bibliográficas completas se acostumbra encerrar entre paréntesis el pie de imprenta y sus equivalentes. Este paréntesis desaparece en la bibliografía. En ésta se usa punto y seguido para separar las áreas de información bibliográfica en lugar de los signos de puntuación que se usan para el mismo efecto en las notas. De esta manera, las notas bibliográficas resultan más flexibles para insertar texto adicional de contenido o referencia como en el caso de las notas híbridas que uso al pie de página en este libro. En la bibliografía, en cambio, el uso del punto y seguido para separar las áreas permite destacar mejor cada una de ésta.

  Respeto el principio pero prefiero concentrar en las notas la atención del lector en las áreas de autor, título, volúmenes, páginas, y otras si resultan de importancia comparable, en cada caso, a las anteriores. Por lo mismo prefiero encerrar entre paréntesis el resto de las áreas o los elementos bibliográficos de la nota, siempre que es necesario, sin limitarme al pie de imprenta o equivalente. En las bibliografías y en la mayor parte de las notas utilizo el paréntesis también para indicar la signatura topográfica por la que pueden localizarse las obras en la biblioteca en la que presto mis servicios.

 Los paréntesis se usan también para encerrar el título original de películas y videocasetes que se citan primero por el título traducido al español.

  Finalmente, los paréntesis son claves distintivas de las referencias integradas al texto, por lo que éstas se conocen como referencias parentéticas.

 

  MAYÚSCULAS

Con muy pocas excepciones, basta con seguir la gramática y el uso generales de cada idioma de las obras citadas, para emplear correctamente las mayúsculas y  las minúsculas en las notas bibliográficas y la bibliografía.

Se acostumbra usar la mayúscula para la inicial de la primera palabra y los nombres propios del título de una obra escrito en lengua romance; pero también puede usarse para otras palabras del mismo cuando el título es breve a juicio del redactor. Los títulos breves en lenguas romances se tratan como las series de monografías. Se usan las mayúsculas para las iniciales de todas las palabras que componen los títulos de las series (bibliotecas, colecciones, etc.) de monografías, exceptuando artículos, conjunciones o preposiciones que no aparezcan al principio del título.

  Los títulos en inglés de las obras pueden citarse en cualquiera de dos formas. Este libro sigue la más compatible con las lenguas romances. Consiste en usar mayúscula solamente para la inicial de la primera palabra, de los nombres propios y de los adjetivos derivados de nombres propios, a menos de que el título sea muy breve.3 La segunda forma consiste en usar mayúsculas para los títulos de las obras como si fueran títulos de series; pero tampoco en estos casos se usa la mayúscula para el to con que se componen los infinitivos, a menos de que se trate de la primera palabra del título de la obra o de la serie. En cualquiera de las dos formas los, títulos breves de las obras se tratan como si lo fueran de series.4

  Los subtítulos se tratan como parte del título.

 

 SUBRAYADOS, CURSIVAS Y COMILLAS

Se acostumbra subrayar el título o utilizar cursivas para títulos y subtítulos de libros, revistas y otras obras que aparecen como impresos. Se sigue la misma norma para microformas y audiovisuales que se distribuyen en forma comercial.

  Se usan comillas para indicar títulos y subtítulos de capítulos, artículos, y otras partes de obras como las mencionadas.

  También se utilizan comillas para indicar títulos de manuscritos, mecanoscritos y otros trabajos inéditos. La misma norma se aplica a microformas y audiovisuales que no se distribuyen comercialmente.

 

  PLECA

Para separar las notas al pie del resto de la página, se acostumbra hacerlas preceder de una pleca que cubre desde unos diez o veinte espacios hasta toda una línea equivalente a las del texto.  Para esta pleca se usa la misma tecla con la que se subraya en la máquina de escribir.  Un procesador de palabras puede dibujarlo automáticamente.

 

  SANGRÍA

La nota bibliográfica se inicia con la sangría de cinco espacios en blanco a partir del margen izquierdo, como cualquier párrafo normal. En la bibliografía se procede a la inversa: el primer renglón, de cada referencia, se alinea al margen izquierdo; el resto del párrafo se separa del mismo margen con cinco espacios. Este es el que se conoce como párrafo francés.

   

 


NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

1.        Las normas internacionales de catalogación son más estrictas en lo que se refiere a la validez y prioridad que se concede a distintas fuentes, dentro y fuera de la obra, para la identificación de los distintos elementos de la descripción de acuerdo con el formato del producto. Véanse, por ejemplo: Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios, "Normas internacionales para la descripción bibliográfica para publicaciones unitarias en uno o varios volúmenes", en Boletín de la ANABA ([Madrid]: Asociación Nacional de Bibliotecas, Archiveros y Arqueólogos, año 22, nos. 1-4, enero-diciembre, 1972), pp. 12-13. (f/025.32/In61n); Lois Mai Chan, “International standard bibliographic description (ISBD)" y "Sources of information", en Cataloging and classification: an introduction (McGraw-Hill Series in Library Education; Nueva York: McGraw-Hill, c1981) pp. 25-48. (025.3/Ch454c); y Michael Gorman, "Sources of information", 7he concise AACR2, being a rewritten and simplified version of Anglo-American cataloguing rules, second edition (Chicago, [Ill.]: American Library Association. c1981), pp. 9-10. (025.32/G286c).

2.        El uso y desuso de corchetes también está regulado en forma más estricta por las notas internacionales. Véase, por ejemplo, Federación, p. 13. Véanse también las normas 1.0A1 y 2.0B2 de las Anglo-American cataloguing rules (2 ed. rev. bajo la dirección del Joint Steering Committee for Revision of AACR: un comité de la American Library Association, el Australian Committee on Cataloguing, la British Library, [etc.]; editada por Michael Gorman y Paul W. Winkler; Chicago, Ill.: ALA, c1988), pp. 13 y 62-63. (025.32/A589/Rev.1988).

3.        Esta forma está reñida con la práctica de la mayoría de las revistas académicas norteamericanas, pero es la más compatible con las reglas generales de ortografía de su idioma, con el estilo predominante entre los editores ingleses, con el estilo catalográfico, y con el de las bases electrónicas norteamericanas cuando éstas no usan solamente mayúsculas para los títulos.  Véase Hans H. Wellisch, “Capital games: the problem of compatibility of bibliographical citations in the databases and in printed publications”, en Database:  the magazine of database reference and review (Weston, Conn.: vol. 6, no. 1, February, 1983) pp.54-57.

4.        Simone Dreyfus explica esta segunda forma de una manera muy simple.  Dice que en principio, en inglés, comienzan con mayúscula todas las palabras, dentro del título, con más de tres letras.  Véase La thèse et le mémoire de doctorat:  étude méthodologique: sciences juridiques et politiques (2 ed. rev. y aumentada; París: Cujas, [c1983]), nota 2, p.24. (378.242/D778t).  Habría que añadir que se usa mayúscula para la primera letra de la primera palabra del título.